
La crema de pistacho artesana, elaborada con pistacho de Castilla-La Mancha de primera calidad, no es solo un untable para el desayuno. Es una herramienta que abre un mundo de posibilidades en la cocina. Su sabor intenso, su textura sedosa y su color verde natural la convierten en protagonista de recetas que sorprenden por sencillez y resultado.
En Familia Llinares elaboramos nuestra crema de pistacho sin aceite de palma, sin colorantes y con un porcentaje de pistacho real muy superior al de la mayoría de marcas industriales. A continuación te compartimos cinco recetas que demuestran por qué merece la pena tener un bote en tu despensa.
Empapa rebanadas gruesas de brioche en huevo batido con leche, canela y un poco de azúcar. Dóralas en mantequilla por ambos lados. Sirve calientes con una generosa cucharada de crema de pistacho derretida por encima y frambuesas frescas. El contraste entre el dulzor del pistacho y la acidez de la frambuesa convierte un desayuno cualquiera en algo memorable.
Tritura 200 g de galletas tipo digestive con 80 g de mantequilla derretida y forra la base de un molde desmoldable. Mezcla 400 g de queso crema, 200 ml de nata montada, 100 g de azúcar glas y 4 cucharadas grandes de crema de pistacho. Vierte sobre la base, refrigera 6 horas y decora con pistachos picados. Es uno de los postres más fáciles y vistosos que puedes hacer.

Bate 400 ml de nata muy fría hasta montarla. Incorpora con movimientos envolventes 1 lata de leche condensada (397 g) y 6 cucharadas colmadas de crema de pistacho. Vierte en un recipiente y congela mínimo 6 horas. Sin heladera, sin máquinas, sin esfuerzo: un helado de pistacho cremoso y con sabor real.
Funde chocolate blanco al baño maría y rellena moldes de bombones hasta la mitad. Dales la vuelta para que el chocolate cubra las paredes y deja solidificar. Rellena cada cavidad con crema de pistacho y cierra con más chocolate blanco. Tras unas horas en la nevera, tendrás bombones artesanos dignos de pastelería.
En una sartén, mezcla 3 cucharadas de crema de pistacho con un chorro de nata para cocinar, sal, pimienta y queso parmesano rallado. Calienta a fuego suave. Añade pasta corta cocida al dente (rigatoni o fusilli) y mezcla. Decora con pistacho picado, ralladura de limón y unas hojas de albahaca. Es un plato italiano clásico de Sicilia que te conquistará.

No todas las cremas de pistacho son iguales. Muchas contienen aceite de palma, azúcares añadidos, espesantes y un porcentaje mínimo de pistacho real. En Familia Llinares trabajamos con pistacho de Castilla-La Mancha porque ofrece un perfil aromático superior y un color natural que no necesita colorantes. Cuando una receta tiene tres ingredientes, la calidad de cada uno marca la diferencia entre algo correcto y algo extraordinario.
Descubre helados, cremas y turrones elaborados por tres generaciones de la familia Llinares en Azuaga, Extremadura.
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